Miré a la ventana con tranquilidad mientras me acercaba a ella, algo me llamaba, algo me deseaba: La abrí de par en par dejando salir así un frío que congelaría cualquier fogata
-Y ahora?
No hubo respuesta. No suele haberla cuando un lugar esta cerrado tanto tiempo, no suele haber mas que cadáveres de recuerdos olvidados, sepultados por la indiferencia...o por la esperanza de un futuro que no deje más muertos en la inconsciencia.
Henos aquí intentando atizar un fuego en un corazón tan frío como la noche misma....pero ya no hablamos del mio, esta vez mi palpitante amigo me ayudaba en la campaña; Pobre de mí y pobre de él, los dos tristes emisarios de lo que podría ser y nunca será, pero la misma moneda siempre aparece cuando uno menos se la espera...Uno debe aceptarla aunque no quiera, después de todo, es tuya, vos mismo la dejaste caer tiempo atrás...vos mismo sabés que puede volver...
La moneda que gastamos
para llegar a ese lugar
se siente tan pesada
como si tuviera un millar
En ciertas ocaciones
me debo preguntar
si aun sigo avanzando
por que miro hacia atrás¡?