-Pensé que estarías por acá...
-lo estoy. Le contesté friamente.
-quería saber...si podrias quizas disculparme por lo de la otra noche. En su voz angelical solo se distinguía ternura, y yo estaba acostumbrado a detectar la mentira en voces machacadas por las drogas, los vicios y el alcochol, fue extraño..no me hizo mella.
-¿por que habria de hacerlo? dame razones...
-¿por que no habrias de hacerlo? por que te amo...y vos me amás ¿por que no te dejás ir un poco?. Su logica seguia siendo mas que innegable..debia ser abogada...era infalible, sublime...sobretodo mirandome con esos ojos. Otra vez incluyó lo de la libertad, eso con lo que me habia roto las bolas con lo de mis pajaros, los cuales me había hecho liberar casi al mismo tiempo que ella. Pero mi cerebro habia molido a palos a mi corazon, y lo encerró en el baúl junto con mi higado, ese si que habia tenido una noche larga.
-de pronto me amas... Segui mirando hacia el suelo, sentado en la misma posicion...ella quizo tomarme la mano, pero al escuchar mis palabras se apartó, como si le quemaran --lo decis como si le dijeras a cualquier transeúnte, te vale lo mismo que el chicle que esta pegado en mi zapato. Dije, pensando en esa porqueria rosa que no me abandonaba desde la mañana. --que por lo menos no me abandona, como vos...
-¡odio esa ironía tuya! basta, decime la verdad...¿me amas? La pregunta me parecio de lo mas estupida...pero no sabia de donde habia sacado la frialdad para contestarla.
-como a nadie...pero los pajaros tambien pueden cantar aún dentro de sus jaulas... Su cara cambió...su sonrisa se borro casi al mismo tiempo que su sombra...sus lagrimas ayudaron. Seguro estaban tan calientes como ella, y mas saladas que el mar tan lejano de ese lugar...un pedazito de cielo, por cada gota...
-no podes decime esto ahora, despues de tantos problemas que pasé, que pasamos...
-yo tambien tengo problemas, todos los tenemos, todos realmente nos encerramos solos... Ella se levantó mientras hablaba, pero sabia que aun me escuchaba... --pero a veces me pregunto ¿Cual Es Tu Jaula, mujer?... Siguió caminando, quizas pensando en la respuesta, quizas pensando y asimilando el tiro que acababa de darle, sin tener idea de que la culata me dio por la sien. "la mia, sos vos" le dije en voz baja, como si el viento fuese a llevarle mi mensaje...a donde fuera que valla...
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